Avenida Avellaneda: el efecto Shein dejó una avalancha de locales cerrados que nadie esperaba

Dolores abrió la puerta de su tienda de ropa en la avenida Avellaneda por última vez. Después de 15 años vendiendo vestidos y blusas en el mismo local, las llaves temblaron en sus manos mientras bajaba la cortina metálica. “Nunca pensé que una aplicación china me iba a quebrar el negocio”, murmuró mientras miraba el cartel de “Se alquila” que ya colgaba en la vidriera de al lado.

La historia de Dolores se repite una y otra vez en lo que antes era el corazón comercial textil más importante de Buenos Aires. La avenida Avellaneda, ese corredor que durante décadas fue sinónimo de ropa barata y variada, hoy enfrenta su peor crisis.

El fenómeno tiene nombre y apellido: Shein. La gigante china del fast fashion no solo cambió la forma de comprar ropa en Argentina, sino que está transformando por completo el paisaje comercial de uno de los barrios más emblemáticos de la capital.

Cuando las compras online cambian todo un barrio

Los números son contundentes y preocupantes. En los últimos dos años, la avenida Avellaneda registró el mayor crecimiento de locales vacíos de toda la Ciudad de Buenos Aires. Donde antes funcionaban tiendas familiares que empleaban a miles de personas, hoy se ven cortinas bajas y carteles que buscan nuevos inquilinos.

El impacto de Shein en el comercio local argentino no es casualidad. La plataforma china ofrece precios que los comerciantes locales simplemente no pueden igualar, además de la comodidad de comprar desde casa con envío a domicilio.

La competencia es desleal. Nosotros pagamos impuestos, alquileres, empleados, y ellos venden desde China a precios que ni siquiera cubren nuestros costos de fabricación.
— Roberto Martínez, Presidente de la Cámara de Comercio de Avellaneda

Pero el problema va más allá de los precios. Shein ha logrado capturar a una generación completa de consumidores que priorizan la variedad, la novedad constante y la inmediatez por sobre la calidad o el origen del producto.

Los números que revelan una transformación

La crisis en la avenida Avellaneda se puede medir en datos concretos que reflejan una realidad cada vez más difícil para los comerciantes tradicionales.

Indicador 2022 2024 Variación
Locales vacíos 12% 31% +158%
Ventas promedio 100% 45% -55%
Empleos perdidos 2,800 -2,800
Nuevas aperturas 180 23 -87%

Las cifras muestran una tendencia que parece irreversible. El 31% de locales vacíos en la avenida Avellaneda supera ampliamente el promedio de otras zonas comerciales de la ciudad, que ronda el 15%.

Los sectores más afectados incluyen:

  • Tiendas de ropa femenina juvenil
  • Locales de accesorios y bijouterie
  • Zapaterías de precios económicos
  • Tiendas de ropa deportiva informal
  • Comercios de ropa para niños

Lo que más duele es ver cómo las clientas que venían hace años ahora prefieren esperar una semana para recibir un paquete de China antes que llevarse algo inmediato de nuestro local.
— Carmen Rodríguez, comerciante con 20 años en Avellaneda

El impacto humano detrás de las estadísticas

Detrás de cada local cerrado hay familias enteras que perdieron su sustento. La avenida Avellaneda no era solo un corredor comercial, sino un ecosistema laboral que sostenía a miles de familias porteñas.

Los empleados de los locales textiles, en su mayoría mujeres de entre 30 y 55 años, enfrentan dificultades para reinsertarse en el mercado laboral. Muchas llevaban décadas trabajando en el sector y ahora deben reinventarse profesionalmente.

El efecto dominó se extiende más allá de los comercios. Los bares, restaurantes y kioscos que dependían del flujo de compradores también ven reducidas sus ventas. El barrio entero se transforma cuando su principal atractivo comercial pierde fuerza.

No es solo una cuestión económica, es cultural. Estamos perdiendo una forma de hacer comercio que existía hace décadas, donde el trato personal y la confianza eran fundamentales.
— María Elena Vásquez, socióloga especializada en comercio urbano

Los propietarios de los inmuebles también sienten el impacto. Muchos han tenido que reducir drásticamente los valores de alquiler para conseguir nuevos inquilinos, pero aún así les resulta difícil encontrar comerciantes dispuestos a apostar por la zona.

¿Hay salida para el comercio tradicional?

Algunos comerciantes intentan adaptarse creando sus propias tiendas online o sumándose a plataformas de venta digital argentinas. Sin embargo, competir en el mundo digital requiere inversiones y conocimientos que muchos no poseen.

La estrategia de supervivencia pasa por diferenciarse. Algunos locales apuestan por ofrecer servicios que Shein no puede brindar: atención personalizada, arreglos inmediatos, posibilidad de probarse la ropa antes de comprar y cambios sin complicaciones.

Los que van a sobrevivir son los que entiendan que tienen que ofrecer una experiencia, no solo un producto. El precio ya no es suficiente para competir.
— Diego Fernández, consultor en retail

También surge la necesidad de políticas públicas que equilibren la competencia. Algunos sectores reclaman mayor control sobre las importaciones y el cumplimiento de las mismas regulaciones que deben seguir los comercios locales.

La transformación de la avenida Avellaneda es irreversible, pero su futuro aún se está escribiendo. Lo que está claro es que el comercio tradicional argentino debe reinventarse o enfrentar una crisis aún más profunda.

Preguntas Frecuentes

¿Por qué Shein afecta tanto a la avenida Avellaneda específicamente?
Porque Avellaneda se especializaba en ropa económica y de rotación rápida, exactamente el mismo nicho que domina Shein con precios aún más bajos.

¿Cuántos empleos se perdieron por el cierre de locales?
Se estima que aproximadamente 2,800 empleos directos se perdieron en los últimos dos años en la zona.

¿Los precios de Shein incluyen todos los impuestos?
No siempre. Muchas veces los compradores deben pagar impuestos adicionales cuando el paquete llega al país.

¿Hay alguna ventaja de comprar en locales físicos versus Shein?
Sí: poder probarse la ropa, asesoramiento personal, cambios inmediatos y apoyo al comercio local.

¿Qué otros barrios comerciales están siendo afectados?
Once, Flores y algunas zonas de Villa Crespo también reportan aumentos en locales vacíos, aunque en menor medida que Avellaneda.

¿Es posible que la avenida Avellaneda se recupere?
Es posible si los comerciantes logran adaptarse ofreciendo experiencias únicas y si se implementan políticas que equilibren la competencia con plataformas internacionales.

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